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Packaging sostenible: ocho puntos a tener en cuenta para asegurar un cambio positivo


Las tendencias más fuertes en la industria del packaging en 2019 giraron alrededor de la economía circular. ¿Por qué? Al menos en el contexto de la Unión Europea, hay una presión política y un cambio de percepción social respecto a los envases y embalajes.

China, y recientemente también India, están cerrando sus puertas a la importación de residuos, hay cada vez más colectivos intentando frenar la contaminación de plástico en los océanos, y la Unión Europea continúa trabajando en proteger sus recursos

Estas acciones han desembocado en una apuesta generalizada por la economía circular, que se guía por los mismos tres principios del movimiento ecologista de los 80 y 90: reducir, reciclar, reutilizar. Sin embargo, cada vez aumentan las regulaciones y leyes para intentar solucionar el problema de raíz, limitando la producción de envases plásticos de un solo uso, y fomentando que sean reciclados y reciclables. 

Como resultado, los fabricantes están dándose prisa para cumplir sus cuotas y objetivos, intentando solucionar un puzzle todavía un poco difícil de ensamblar. Aquí os proponemos una visión general de las deficiencias que existen todavía en la producción, y cuales son las principales vías para superarlas.


  1. DISEÑAR PARA RECICLAR

Incrementar el reciclaje es por supuesto un gran avance. La pregunta es cómo facilitar que sea realmente efectivo y tenga un impacto positivo en el medio ambiente y la economía. Para poder ser reciclados, los envases tienen que cumplir una larga lista de requisitos: que las diferentes piezas o materiales se puedan separar, que esté correctamente etiquetado y clasificado, y otras propiedades como el colorante que se le haya aplicado o lo limpio que esté. 

Sugerencia: Diseña tus productos con la infraestructura completa de procesos de reciclaje en mente. Las instalaciones actuales no permiten reciclar el volumen ingente de residuos que producimos, así que limita esos residuos al mínimo, teniendo en cuenta la capacidad de gestión regional o nacional. 


2. DISEÑAR PARA REUTILIZAR

La reutilización es más difícil de visualizar que el reciclaje, dada nuestra mentalidad actual. Requiere que nos movamos de nuestra manera actual de percibir el packaging ( abrirlo y deshacernos de él). Puede que también necesite que los envases sean más robustos y permitan su lavado y esterilización para utilizarlo, además de una infraestructura bien organizada para recogerlo, reacondicionar, rellenarlo y devolverlo al consumidor.

Es el método de los antiguos lecheros, pero renovado. El mismo sistema que se utiliza en hostelería con los envases de cristal que se devuelven al proveedor para rellenar, pero a gran escala. 

Han surgido ya muchas iniciativas partiendo de esta ideología. Muchas marcas, cadenas de establecimientos y firmas de cosmética, alimentación y retail, han establecido sistemas de recogida de sus propios envases para su reutilización. Localizando las recogidas dentro del propio establecimiento que las va a reutilizar, acortamos procesos de transporte y distribución. 

Sugerencia: Aumentar la reutilización es una batalla que tenemos que ganar para optimizar los recursos y reducir drásticamente los residuos. Sin embargo, hay que utilizar metodologías de ecodiseño y sistemas que tengan en cuenta el ciclo de vida para asegurar su efectividad, impulsando la creación de una infraestructura a escala y fomentando la implicación imprescindible de los consumidores.


  1. SUSTITUIR PLÁSTICOS POR BIOPLÁSTICOS

Otra opción es sustituir los plásticos tradicionales que provienen del petróleo y otros combustibles fósiles por bioplásticos. La mayoría de la gente tiende a igualar bioplástico con biodegradable o compostable, pero no siempre eso se cumple. Son alternativas interesantes porque reducen nuestra dependencia de esa materia prima y el resultado es prácticamente igual en propiedades técnicas y físicas, pero algunos de estos materiales, sobre todo los más resistentes  requieren ser procesados por plantas de compostaje. Si no nos deshacemos de ellos correctamente, solo alivian una parte del problema.

Sugerencia: Invierte en nuevos materiales, pero asegúrate de tener en cuenta su ciclo de vida para no mover el impacto medioambiental de un área a otra. Utiliza materiales que provienen de productos de deshecho que no tienen ninguna otra aplicación. Hay disponibles muchos materiales perfectamente funcionales a partir de recortes de producción, de hojas y partes de vegetales que hasta hace poco solo eran un residuo, de fibras textiles reacondicionadas,… 


  1. SUSTITUIR PLÁSTICOS POR PAPEL

El papel es un sustituto al plástico bastante más recurrente que los bioplásticos, por ejemplo en vasos, bolsas y cajas. Sin embargo, requiere más cantidad de material para cumplir la misma función, aunque tenga una huella de carbono más baja. La única solución segura es utilizar el mínimo y alargar su ciclo de vida al máximo, reutilizándolo todo lo que sea posible a nivel industrial e individual. 

Sugerencia: Hay muchos desarrollos recientes en la industria papelera, especialmente enfocados a aumentar su rendimiento reduciendo el uso de material. Sé consciente del riesgo de trasladar la carga medioambiental de un sector a otro, valora las opciones y piensa siempre de forma holística.


  1. REDUCIR Y ELIMINAR PACKAGING

Reducir y por último retirar embalaje innecesario de los productos, por ejemplo en las compras a granel, es una forma de minimizar los materiales en circulación y por último su impacto medioambiental. Supone una reducción de costes y procesos tanto para el productor como el consumidor, pero hay que tener en cuenta que muchas veces la función del envasado es alargar la vida del producto, y no envasarlos supone que se puede estropear mucho antes. 

Sugerencia: Dedica tiempo a reducir material de embalaje, dentro de unos límites que aseguren que sigue cumpliendo su objetivo. Y si te decides a hacerlo, comunicalo a tus consumidores, para hacerles entender el porqué el embalaje de su producto ha sido modificado, y para que cada vez más gente se conciencie de la importancia de estas acciones y lo exijan a otras marcas. 


  1. CAMBIAR HACIA MATERIALES NO COMPUESTOS

Los composites, laminados, y embalajes de diferentes materiales unidos, pegados o mezclados  constituyen uno de los principales obstáculos para conseguir su reciclabilidad. Así que los fabricantes están haciendo un esfuerzo considerable por reducir su número, aún con el riesgo de que a veces el sustituto requiera más grosor o más peso. 

Los laminados con aluminio por ejemplo, que tienen el fin de aislar, se pueden sustituir por papel pero requieren mayor grosor. 

Sugerencia: Analiza las alternativas de forma cuantitativa y cualitativa, para asegurar que se reduce el impacto medioambiental a la vez que se mantiene la calidad del packaging. 


  1. INCREMENTAR EL USO DE MATERIAL RECICLADO

Los materiales reciclados no solo son un objetivo. El Reino Unido ha introducido regulaciones para incluir un porcentaje mínimo de material reciclado en vez de materia prima virgen en los embalajes, para asegurar el cambio hacia la economía circular. El objetivo es conseguir llegar al 30% para 2030, optimizando por el camino los procesos e infraestructuras que garanticen que el cambio es positivo y maximizando en número de ciclos de reciclaje  de cada material, antes de que empiece a perder propiedades. 

Sugerencia: De manera gradual y colaborativa debemos apoyar el crecimiento de infraestructuras locales de tratamiento de residuos y plantas de reciclaje. 


  1. RECORDAR QUE LA CLAVE ES EL CLIENTE

Una parte importante de la comunicación de las empresas que lleven a cabo estos cambios, deberá consistir en educar al consumidor sobre como utilizar de forma responsable sus productos y cómo deshacerse de ellos tras su uso, para asegurarse de que todos los esfuerzos realizados en implantación de procesos y materiales cumplan su objetivo final. 

Sugerencia: Asegúrate que este mensaje está comunicado adecuadamente para todos los niveles de interés en el consumidor. Por ejemplo, se pueden poner unas instrucciones básicas en el packaging, y ampliar esa información en un sitio web al que puedan acceder a través de un código QR o con una url sencilla. Comunica esa información no solo en el envasado si no también a través de plataformas digitales. Muchas veces, el público más concienciado, se asegura antes de la compra de que los productos cumplan unos estándares mínimos de sostenibilidad. 


Texto basado en un artículo original de thinkstep.com

https://www.thinkstep.com/blog/top-9-sustainable-packaging-trends-2019

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