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Los eventos digitales, reinventarse o morir

El pasado lunes 25 de mayo, WK Communication tuvo la oportunidad de asistir al coloquio en formato webinar centrado en Eventos, organizado por IPMark . Durante la cita, se realizó un repaso por parte de los intervinientes (protagonistas y participantes) de las diferentes vertientes que hoy en día se están debatiendo, y planteado, por parte de empresas y anunciantes en relación a los eventos.

Y hay tres cosas que quedaron más que patentes (preguntes a quién preguntes):  
  • La importancia del evento dentro de la estrategia de marketing y comunicación de una entidad.
  • La predominancia del evento digital en los tiempos del COVID (por necesidad) y en momentos posteriores (por la experiencia). Es decir, la vertiente digital de los eventos ya existía, pero podemos decir, de forma definitiva y sin temor a equivocarnos, que el evento digital ha llegado para quedarse.
  • Y, en línea con lo anterior, la necesidad de reinventarse.

Las agencias, en este sentido, ya contaban con servicios de producción y desarrollo de eventos dirigidos a ofrecer un momento experiencial y con valores añadidos, como la realidad aumentada, por ejemplo. Pero ahora, si algo nos ha enseñado esta crisis, es que debemos EMPATIZAR, SER MUY REACTIVOS Y PROACTIVOS.

Lo que buscamos, en realidad, es que los clientes sean capaces de decir “wau” cuando lean nuestra propuesta entre las decenas de opciones que reciben.

Para ello, es necesario pensar en las necesidades concretas de cada marca y de cada público, y adaptarnos al momento socioeconómico en el que vivimos; porque lo importante, al fin y al cabo, es la generación de leads. Ya sea presencialmente o mediante evento digital (en el que la experiencia presencial se ha sustituido por una mezcla de Tecnología y Digitalización, por un lado, e interacción virtual, por otro).

Y para conseguirlo solo debemos ahondar en algo en lo que ya estábamos trabajando desde nuestro nacimiento en WK Communication y que valoramos especialmente: se trata de poner el foco -como pasa casi siempre- en la gestión del talento.

Las necesidades cambian al ritmo en el que cambia la sociedad y, en estos momentos, apenas existe intervalo entre lo estratégico y lo pragmático. Por eso, es hora de adaptarse día a día, y de tomar decisiones rápidas, aportando soluciones.

Las ideas nuevas, la creatividad, la empatía, el optimismo, las buenas prácticas, ver qué podemos hacer para llegar “al más y mejor”, estar un paso por delante… eso es lo que nos aportará valor estratégico y diferencial.

En esta línea, no cabe duda de que las agencias están siendo parte del rol estratégico de las empresas en estos momentos, y se han convertido en un partner imprescindible, más que en un proveedor, gracias al envío de propuestas, nuevas creatividades, recomendaciones y pautas a seguir de cara al mantenimiento del contacto con el usuario.  Analizamos más que nunca qué se dice, cómo se dice, a quién se dice y cuándo se dice… y orientamos a nuestros clientes con datos de seguimiento reales y actualizados.

Por lo tanto, el talento vuelve a erigirse como la herramienta más eficaz para esa reinvención del evento digital, que (parece) se hará imprescindible de nuevo en pocos meses.

Con todo, tenemos que decir que ninguno de los participantes al coloquio ha perdido la esperanza en que los eventos presenciales volverán y lo harán con más fuerza que nunca. Y es que no hay nada como vernos presencialmente para captar sensaciones y emociones, fundamentales e imprescindibles para poder valorar en qué podemos mejorar.